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lunes, 25 de mayo de 2020

Fósiles en La Mancha.



  En abril de 1914 realizándose las obras de un pozo de servicio público en  Puebla de Almoradiel, acaeció un acontecimiento casi único en La Mancha, el descubrimiento de fósiles de mamíferos.
  Es cierto que ya había algunos estudios hechos a finales del siglo XIX en la zona de Ciudad Real, pero en la Mancha nuestra, Alcazar-Quintanar, fue un acontecimiento importantísimo pues aunque se habla de restos en Puebla Almenara. Éstos, nunca fueron analizados ni localizados.
  Nuestras tierras no son las más propicias para la conservación de fósiles, sólo en las zonas de la Sierra de Altamira; desde Mota del Cuervo hacia Campo de Criptana podemos encontrar algunos fósiles datados del triásico, suelen ser los comunmente llamados "orejas de frailes", caracolas o moluscos bivalbos. Todos ellos marinos, pues no hay que olvidar, que  nuestra región, fue un inmenso mar cuyos límites serían las sierras de Cuenca y de Madrid, un mar cretácico que existió entre los 145.000.000 a los 65.000.000 de años antes de nuestra era.
   Sucesivas evoluciones de la corteza terrestre fueron dando forma a nuestro actual paisaje, por ejemplo, en el siglo XVIII se habla de El Botar como un antiguo río que en época de lluvias une a Quintanar con Quero pasando por Miguel Esteban, la Cañada El Botar, y que en más de una vez ha inundado la villa de Quero en el siglo XX y XXI, se dice, que era o un antiguo afluente del Cigüela o el propio río que fue poco a poco derivando hacia el actual cauce.
    Si bien es cierto que en 1914 el periódico sólo se habla de una especie, el Hiparion, no menos cierto es que cuando se publique el estudio completo en 1921 y los fósiles hayan sido analizados, aparecen nuevos ejemplares;
 Hiparion gracile Kaup, Sub-especie rocinantis.(se le da este nombre por las características novedosas de los fósiles encontrados en Puebla de Almoradiel y como no, lo asocia a El Quijote) que viene a ser el primitivo caballo.
 
Hyaena Eximia, Roth et Wag. conocida como hiena.





 Gazella desperdita Gerv. de la que se conservan varios fragmentos de mandíbula de este yacimiento.

Algunos restos encontrados pueden ser considerados de aves y huevos de éstas, pero su mal estado no deja una certeza absoluta.
  Estos fósiles son considerados miocénicos, es decir con una antigüedad de entre 25.000.000 de años y 5.000.000 de años y están  depositados en el Museo de Ciencias de Madrid.
Lo importante del hallazgo es que nos dejó restos de algunos de los animales que trotaron en estas tierras y que hoy no existen.
 
    El trabajo que realizó Eduardo Hernández Pacheco sobre este yacimiento, no sólo se centra en los huesos, analiza el clima, vegetación, suelos, visita pueblos comarcanos, fotografía algunos lugares de Puebla y relata las peripecias que algunos puebleños realizaron para que se pudieran recoger el mayor número de fósiles posibles, pues o bien se los llevaban a casa los vecinos, o se machacaron para arreglar caminos al no darles la importancia debida.

Para aquellos que queráis ver el escrito original os dejo el enlace con la biblioteca del CSIC, donde encontraréis el libro del profesor Eduardo Hernández Pacheco.


domingo, 17 de mayo de 2020

Canteros vascos en el lugar de La Mancha.

Ermita de Criptana, donde se matan entre ellos dos canteros vascos. Fuente de la foto, Rutas del vino.
   Si hablamos de La Mancha y los vizcaínos nos viene a la cabeza el capítulo que Cervantes relata en El Quijote. En el artículo de hoy vamos a hablar de otros vascos en la Mancha; de vascos y su labor de canteros.
    Debemos entender por cantero a las personas que trabajan la piedra, y entre estos, hay su propia jerarquía; maestrooficial, ayudante y aprendiz. Es muy importante aclarar esto, pues en muchos de los documentos que nos llegan se usa la palabra cantero para describir al que hace brocales y pilas de piedra, como ocurre con los canteros de Villafranca en la feria de Madridejos en 1796. Se usa para definir las habilidades y conocimientos de los albañiles con la piedra, sillares, refuerzos en las esquinas...así como los que extraen piedras de la cantera y por fin el trabajo de los maestros canteros. Que al ser más habilidosos, son capaces de realizar virguerías en nervios de las iglesias así como decoraciones en fachadas e interiores. 
   En el campo de estudio, la comarca de Quintanar de la Orden –Alcázar de San Juan, los canteros vascos estarán presente desde finales del siglo XV, así en Villaverde( poblado cercano a Villamayor de Santiago) encontramos la presencia de Pedro Naharro, cantero que reformaría la iglesia de aquel lugar. Al parecer puede ser de origen vasco, poco a poco aparecen nombres de canteros vascos en lugares como Uclés 1515, Cristóbal Adonza, Juan de Álava, Albistur Pedro, entre otros, en La Roda en 1527, Juan Albiz, y su compañero Juan Urtiaga en Albacete en 1546 y poco a poco en más sitios como Cuenca, San Clemente, Villarobledo o Campo de Criptana, lugar en el que dos canteros vascos se dieron muerte entre sí en una pelea en 1554 cuando hacían la ermita de Criptana. En Ciudad Real encontraremos a la cuadrilla de Martín Zalvilla y su cuadrilla que arreglarán la torre de la Iglesia de Ciudad Real y Miguelturra, En 1572 Juan de Rozpide o Arrozpide junto a su hermano Amador Rozpide y Juan Borrauta trabajarán en la zona de Argamasilla de Calatrava, aunque Amador lo encontraremos realizando trabajos de supervisión en Manzanares y en Alcázar de San Juan. En San Clemente encontramos a Juan Zuri que trabajará tanto en obras civiles como religiosas, Joaquín Obieta, el Maestro MendizabalGora Sebastián... etc... Para Quintanar de la Orden encontraremos en 1603 a Verdolaza, Martín de Azeita, y Aparicio de Aizpuru. Otros nombres que encontramos en la orden de Santiago son Juan Ochoa, 1550 y la familia Garay, cuyo apellido será un habitual entre los hidalgos.  Destacar la figura de Bartolomé Elorriaga y Andrés Astián en Alcázar de San Juan desarrollaron allí buena parte de su obra. 
  Dicho esto, hay que decir que los mismos canteros trabajaron en obras muy distantes, no sabemos si por lo buenos que eran o por no haber obras suficientes para asentarse en las zonas iniciales, lo que es cierto es que muchos de estos canteros trabajaron en obras de iglesias de pueblos importantes y más adelante trabajarían en las catedrales de Toledo, Cuenca e incluso de Segovia. lo cual deja claro su habilidad.  La duda que se plantea es la misma que se planteó con los alfareros o los fundidores de metal en la prehistoria, ¿eran los albañiles oriundos de la zona, gente especializada o agricultores que a tiempo parcial sabían construir tapial?
  No sabemos si vienen a la comarca por ser muy buenos, o por falta de personal en estos lares, no hay que olvidar que gran parte de las construcciones de la Mancha son de adobe y tapial en la mayoría de las poblaciones en el siglo XV.  Luego no estaban los albañiles muy familiarizados con el uso de la piedra labrada. Un ejemplo es la Iglesia de San Andrés en Miguel Esteban, la primera inscripción que tenemos en piedra labrada es de 1633 y en las obras de 1680 se refuerzan con piedra las esquinas del campanario y la puerta sur rematarla con sillares de tres pies pues estaba hasta ahora rematada con yeso.
  Lo que sabemos es que vienen en una época de expansión demográfica y por tanto de ampliación de edificios, pósitos, iglesias, conventos, molinos... 

1500 
1530 
1561 
1591 
Comarca de Quintanar 
10.748 
20.944 
32.558 
43.287 
Campo de San Juan 
--------------- 
15.968 
28.864 
38545 
  Una época en la que se los canteros citados también construyen suelos, como los del Alcázar de Toledo, posiblemente tallaran brocales y pilas cuando no hubiese trabajo en las iglesias, y tal vez trabajaran las obras de cantería que se necesitan en los molinos de agua,  pues muchos de ellos eran contratados por los Prioratos o Mesas Maestrales para reparar las iglesias de su jurisdicción, al ser los molinos propiedad de las órdenes y ser estos años los años de expansión del molino de agua en La Mancha, tal vez este sea el origen de los Lamburus que se encontraron en el molino de Puebla de Almoradiel. 
   El molino de puebla tiene una placa de 1792, pero las inscripciones aparecen tras un incendio, cuando las capas de cal desaparecen por causas climatológicas, si a esto le sumamos lo que pasó con A. Egido vecino de Miguel Esteban, que pidió rehabilitar el molino de agua El Viejo, en el término de Puebla de Almoradiel y al realizar la obra a unos metros del original y no usar cimientos antiguos se le obligó a derruirlo,( las distancias entre molinos estaba muy vigilada para evitar robarse agua del río) podemos pensar que el Molino de Pinzagorzas aunque se construyera en 1792 se hace sobre la base de un molino del siglo XVI.  Años en los que los canteros vascos están por la zona.  
   Pero además las muelas de los molinos solían terminar de labrarse una vez colocada en el molino, por si se rompía, no pagar tarea tan cara.  
    Se conoce el testamento de un cantero vasco que fallece tras un accidente en Alcázar, en ese testamento se deja como herencia las herramientas del oficio, son distintas a las herramientas que se usan en las canteras de piedra. Pero el dejar de herencia unas herramientas ya dice la importancia que debían tener en el oficio.
   En contratos de albañilería se pedirá que el albañil tenga conocimientos de cantería, es decir que domine el trabajo de la piedra, dos de las canteras que se mencionan en nuestro campo de estudio son; los Albardiales en Alcázar de San Juan, de piedra arenisca rojiza y la de Villafranca de los Caballeros, de cuyo núcleo se extrajo la piedra para realizar la ermita de la Veracruz en Campo de Criptana y es que en el siglo XVI se desarrolló gran parte de las obras de las Iglesias de Alcázar de San Juan, por lo que se tuvo que traer de lejos esta piedra rojiza a Campo de Criptana. Como curiosidad, debemos decir que en estos años se harán pozos de aguas dulce para el vecindario cuyas galerías se realizaron con traviesas y vigas de piedra rojiza.
  No hay que olvidar que los conventos en la Mancha se construirán básicamente entre 1550 y 1650, ( de ocho en 1500 se pasa a más de100 en 1650) siendo muchas de las iglesias también reformadas, cuyas fechas se pueden ver grabadas en las paredes de nuestras iglesias, El Toboso, Mota... pero el gran siglo de reformas en las Iglesias será el XVIII, siglo en el que veremos arquitectos con estudios en la escuela de San Fernando de Madrid, apareciendo nuevos datos sobre canteras canteras como la de Quero, ( cantera de piedra gruesa reza en el Catastro de Ensenada) y encontraremos los primeros canteros a tiempo completo en los censos de la comarca como sucede en Puebla de Almoradiel. Es decir, que poco a poco los oriundos irían aprendiendo el oficio y adaptándose a las nuevas técnicas de construcción. 
     Agradezco las correcciones de Paco Atienza y las largas conversaciones con Víctor López Menchero. Por Vicente. Torres Encinas.

domingo, 10 de mayo de 2020

Pozos de agua en Puebla de Almoradiel en el siglo XVIII


    Los pozos de agua en Puebla de Almoradiel a mediados del siglo XVIII.

     En las relaciones topográficas de Felipe II(1575) podemos leer que entre Quintanar de la Orden y Puebla de Almoradiel hay un pozo de agua capaz de alimentar la ciudad de Toledo, sobre el cual hay un pleito entre ambas localidades. Según la descripción, el agua mana por los bordes y no se seca nunca, incide en ser el agua dulce, algo muy importante pues la mayor parte de los pozos de la zona son de agua salitrosa que perjudica la salud de quien las bebe, en el siglo XVII podemos leer:
(…) A lo largo de La Mancha se recoge el mejor trigo de España, tanto que, por orden del Rey, sólo se hace pan con trigo de esta zona; si bien es cierto que el pan hecho allí es el peor de todo el reino, por el agua cruda e insalubre por las grandes cantidades de salitre que hay en la tierra (…)
No es de extrañar que pueblos como Villafranca, comprase en los pozos Navarro (Alcázar de San Juan) uno de estos para abastecer de agua dulce a su población en años de sequía.
    Pero no será hasta el siglo XVIII cuando se comiencen a hacer obras para evitar estas aguas salitrosas de la dieta de los manchegos, siendo los pueblos con más recursos los que proyectarían fuentes públicas de agua, canalizaciones de más de 20 km, etc... No sin la oposición de los mayores contribuyentes de cada localidad. (Alcázar, Herencia, Madridejos, Consuegra, Corral de Almaguer) mientras, los aguadores con sus cántaros y los boticarios en sus boticas nutrirían de agua dulce a los vecinos a un precio muy alto para los más pobres.
    Las obras sobre este tipo de pozos será una constante durante el XIX y el XX, destacando el arreglo del pozo Bailén en Puebla en 1914, obra en la que se encontraron restos de aves prehistóricas.

   
    En Puebla de Almoradiel encontramos un pleito en 1767 entre la familia de Manuel Ortiz Villajos y los vecinos del lugar por el paso a un pozo dicen ser del concejo, en una zona conocida como Casa Alta, el hijo de Manuel intentará tapiar el pozo al igual que hizo su padre, para ello alegarán pruebas físicas como es la muestra de los cimientos antiguos de un jaraíz, así como el testimonio de familiares suyos que ocupaban cargos en el ayuntamiento.
Por otro lado Francisco Novillo, síndico del pueblo defiende que durante años ese pozo ha sido usado para dar de beber a las caballerizas y ganados de la localidad. El caso será Juzgado en Villanueva, donde le darán la razón a Novillo, multando con 50.000 maravedíes a Ortiz Villajos si no elimina el tapial.
Los vecinos argumentan que ellos empedraron, limpiaron y pagaron el brocal del pozo y que los Ortiz Villajos siempre quisieron apoderarse de él. Los Ortiz Villajos volverían a pleitear argumentando que del pozo que los vecinos hablan es otro y que hay errores de forma en el pleito, ya que al ser su madre política la dueña del pozo en usufructo, deben juzgarla a ella, así como el hecho de que Novillo ya no fuera el síndico desde hace medio año y la insistencia de Patricio López Colmenar y sus quejas.
Del acto destacan algunas curiosidades que nos ponen de relieve que la construcción de pozos no era algo aleatorio, pues mantenían entre sí una distancia de 500 varas, además tenían una misma tipología; se construyen en plazuelas, tienen cuatro brocales, con gradería, pilas asiduas para el uso de las labores, excepto el que llaman el Dulce y empedrado con guijarros. Al parecer, el pozo en
cuestión no estaba en una plazuela, tenía un sólo brocal estrecho y una pila, y su distancia con otros pozos del concejo es de menos de 80 varas. Argumentos que le valdrán ganar el pleito.
Destacar los nombres de los pozos: Dulce, Ejido o de la Virgen, Pedrocha, Bailén, Juan Alomso y Herrero.
  En agradecimiento a Pilar, amiga y bibliotecaria de Puebla y mis amigos Noelia y Alberto.
  Por VicenteTorres Encinas

lunes, 4 de mayo de 2020

La construcción de los molinos de viento en Quero.

  Fuente de la foto, Nuevo Mundo.año de 1899.

  Poco se sabía de la construcción de los molinos de viento de Quero, en pocas palabras queremos añadir datos que nos pueden interesar a todos los manchegos y amantes de los molinos y su historia.
   Los molinos de viento se construyen en 1776 y 1778, hay que decir que en 1607 ya se pidió licencia para hacer uno, licencia que no fue concedida. Sin embargo ante el aumento de las tierras dedicadas para la labor que se roturan en el siglo XVIII así como la baja rentabilidad de los molinos de agua, ya que el 90 % de las rentas se dedican al arreglo de los caces, presas, puentes...la ya muy amplia cantidad de molinos situados en la ribera de un río tan pequeño como la construcción de diques y canales para desarrollar la cría de pescado en las lagunas de Villafranca y el Taray, hacen que en 1775 se decida conceder licencias para los molinos de viento en el campo de San Juan, ya que hasta ese año sólo había 11 molinos de viento.

  Así en el año 1776, Ramón Sánchez-Villaseñor, vecino de Quero, ministro de la Junta de Gobierno y recaudador de las encomiendas de la Orden de Calatrava, es autorizado a realizar un molino que se acabaría de hacer en 1777.
  Ese mismo año, los hidalgos de la villa se oponen a que los pecheros muelan el grano en el molino de viento, será un verano alborotado que obliga a Ramón Sanchez-Villaseñor pedir otra licencia de tal forma que en 1778 se concede, sería el segundo molino de viento en los altos de Quero,  con ello se intentaba que los campesinos no perdiesen días de trabajo llevando el grano para moler a Campo de Criptana, el segundo molino tardaría solamente un mes en hacerse ya que se quería evitar otro verano violento.
    Hay que diferenciar un aspecto muy importante en la fiscalidad impositiva, los molinos de viento pagarán una renta fija, quedando las autoridades libres de pagar reparo alguno, siendo la renta pagada por el dueño inferior a la de los molinos de agua, pero libre de cargas.
    En el expediente se pone de manifiesto que el molino de viento muele durante todo el año, pero que la fuerza del viento es inferior a la de los molinos de agua. Es más, asegura que la harina del molino de agua es de mejor calidad.
 Por Vicente Torres Encinas.

Un escribano de lo más curioso en Puebla de Almoradiel, el caso de Antonio Ortiz Villajos y Angulo.

Nos encontramos ante un escribano que sabía escribir con cierta pasión, los expedientes jurídicos elaborados por él tienen cierto tinte a no...